
El dolor de rodilla es un síntoma común que toda persona experimenta al menos una vez. Puede ser de una sola vez y ocurrir después de lesiones, sobrecargas o movimientos fallidos. Con menos frecuencia, es patológico, causado por procesos inflamatorios, degenerativos y distróficos en la articulación de la rodilla, los ligamentos de la rodilla, los huesos adyacentes o los tejidos blandos circundantes.
La intensidad y la naturaleza del dolor pueden variar: desde una molestia menor hasta un dolor debilitante, ardiente, agudo o cortante. A menudo, el dolor se acompaña de síntomas adicionales: hinchazón de los tejidos blandos, aumento local de la temperatura de la piel, enrojecimiento e hinchazón. Si el dolor en la rodilla le molesta periódicamente o durante más de 1 o 2 días, no ignore el síntoma y busque la ayuda de un médico. Un ortopedista o traumatólogo realizará un diagnóstico, determinará las causas del dolor y seleccionará el curso de tratamiento adecuado.
Causas del dolor de rodilla
- Moretones tras caer de rodillas o golpes, en los que el exudado se acumula fuera o dentro de la cápsula articular, y la piel adquiere rápidamente un tinte azul rojizo característico;
- el esguince causado por una tensión excesiva (con daño a los músculos, ligamentos, bolsa sinovial y músculo poplíteo) se acompaña de la acumulación de exudado y, a menudo, de inestabilidad en la articulación de la rodilla;
- Avulsión parcial o rotura completa de ligamentos como resultado de una fuerte fuerza externa, que se acompaña de una pérdida prolongada de estabilidad y limitaciones funcionales significativas en la extremidad.
- Una rotura de menisco es consecuencia de la flexión y torsión simultáneas de la rodilla, cuando el menisco se desprende parcial o totalmente de la tibia;
- rotura de los ligamentos cruzados, que ocurre con mayor frecuencia durante los movimientos de frenado;
- osteoartritis primaria: desgaste patológico del cartílago articular, que pierde elasticidad y provoca una mayor fricción en la articulación y dolor constante en el área de la rodilla;
- la artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune en la que las células inmunitarias atacan la membrana sinovial y destruyen gradualmente el cartílago articular y el tejido conectivo;
- El síndrome de dolor patelofemoral es un dolor en la articulación de la rodilla, en la parte anterior, que se desarrolla como resultado de cargas excesivas y no se acompaña de ningún cambio estructural.
Tipos de dolor de rodilla
Las sensaciones dolorosas en las rodillas se dividen en varios grupos según los siguientes criterios:
Debido a la ocurrencia
- Fisiológico: la reacción natural del cuerpo ante largos periodos de estar de pie, sentado o en una posición incómoda;
- traumático: el resultado del daño a la articulación de la rodilla y a los tejidos adyacentes;
- patológico: una consecuencia de la inflamación de la articulación de la rodilla, procesos distróficos o degenerativos en ella.
Por frecuencia
- Único: la mayoría de las veces son de naturaleza fisiológica, no intensivas y desaparecen por sí solas en unos pocos minutos u horas;
- periódico: asociado con cargas repetidas regularmente, por ejemplo, en atletas profesionales o enfermedades recurrentes como la artritis reumatoide;
- crónico: molestan constantemente a una persona, ocurren con mayor frecuencia con patologías de la articulación y pueden intensificarse a medida que avanza la enfermedad.
Por tiempo de ocurrencia
- Ocurre sólo después del ejercicio, por ejemplo, al caminar o ponerse en cuclillas;
- peor después de intentar pisar el pie;
- constantemente perturbador, independientemente de la actividad física y el estrés en la pierna lesionada.
Métodos de diagnóstico
Cuando un paciente se queja de dolor en las rodillas, el médico anota los síntomas, especifica cuándo comenzó el dolor, qué lesiones y otros factores precedieron su desarrollo. Para limitar la lista de sospechas de lesiones y enfermedades de las articulaciones, realiza un examen mediante palpación y comprueba la movilidad durante las pruebas. Un especialista hace un diagnóstico preciso después de análisis de sangre y diagnósticos de hardware, por ejemplo, radiografía o resonancia magnética:
¿A qué médico debo contactar?
Para diagnosticar la causa de su dolor de rodilla, consulte a un reumatólogo u ortopedista. Si el síndrome de dolor fue precedido por una lesión, programe una cita con un traumatólogo. Dependiendo de los síntomas que lo acompañan, puede ser necesaria la consulta con un cirujano y un neurólogo.
Tratamiento para el dolor de rodilla
El curso del tratamiento para el dolor de rodillas depende de sus causas. Los hematomas y esguinces menores se tratan con reposo y el uso de ungüentos curativos y calentadores locales. En caso de lesiones más graves, puede ser necesario inmovilizar la extremidad con una ortesis o un yeso: en tales casos, para aliviar el dolor, al paciente se le recetan analgésicos en tabletas o inyecciones. El tratamiento de las enfermedades de las articulaciones se lleva a cabo de forma integral, utilizando medicamentos antiinflamatorios, condroprotectores y procedimientos fisioterapéuticos.
Consecuencias
Después de una lesión, el pronóstico depende de la gravedad de la lesión. Como regla general, la recuperación de contusiones y esguinces tarda entre 1 y 2 semanas. La rehabilitación después de una rotura de ligamentos lleva más tiempo; El pronóstico más desfavorable para una fractura de menisco es que la inestabilidad de la articulación de la rodilla puede persistir durante mucho tiempo.
Las enfermedades de las articulaciones sin un tratamiento oportuno provocan su paulatina destrucción, deformación y pérdida de movilidad. A menudo, los cambios son irreversibles y, si el tratamiento no se inicia a tiempo, no se puede restablecer el funcionamiento normal de la articulación.
Prevenir el dolor de rodilla
- Haga calentamientos regulares si permanece de pie durante mucho tiempo o sentado en una posición incómoda;
- evitar sobrecargas y lesiones de rodilla;
- evite la hipotermia, use pantalones abrigados en invierno;
- coma más alimentos con vitamina D y fósforo;
- someterse regularmente a exámenes médicos programados con un ortopedista y no desencadenar ningún proceso degenerativo e inflamatorio en la articulación de la rodilla.



























